[COVID-19]: La deslealtad de Madrid con España ha sido total

El futuro de todos nosotros ante esta emergencia nacional está en manos de quienes tengan ley y sean fieles a ella, porque esta crisis no tiene culpables pero sí responsables. Miles de madrileños que han expandido el virus por su irresponsabilidad, lo son. Los tiempos que corren nos reclaman una humanidad idéntica en convivencia. Urge, pues, que los abanderados de la lealtad sean los primeros en mover ficha.


Analizando los acontecimientos de los últimos días en Madrid, tanto a nivel nacional, pero también en el ámbito internacional, se llega a la conclusión de que existe un mínimo común denominador a todos los factores políticos y ciudadanos que forman este esperpento nacional de actuación contra el coronavirus: la irresponsabilidad, que puede acabar en tragedia.

Los madrileños, la mayoría al menos, y el resto de españoles, asistimos mitad asombrados mitad asustados, ajenos a esta quimera de huida, a los últimos acontecimientos. A esta lamentable actuación de miles de madrileños a la que se le tuvo que haber parado los pies.

Sin ninguna medida de control. Miles de personas han pasado estos días por las principales estaciones de tren o carreteras de Madrid con un objetivo claro: huir de la capital. El éxodo de madrileños, sobretodo a zonas costeras, dejan latente la imprudencia de todos aquellos que se han ido hasta otros municipios en plana crisis. Dando positivo nada más llegar a esos destinos. Porque debemos detener, contener, controlar, retrasar y reducir el impacto de este virus en cada oportunidad. Cada persona tiene la capacidad de contribuir, protegerse, proteger a los demás, ya sea en el hogar, la comunidad, el sistema de salud, el lugar de trabajo o el sistema de transporte. Y no se ha hecho.

Todos somos dolorosamente conscientes de que atravesamos una situación muy difícil y de que la emergencia sanitaria que padecemos no se resolverá en días, sino en semanas o, quizás, meses. Sabemos la inquietud de nuestros lectores, porque es la misma que tenemos nosotros, pero debemos ser responsables y luchar por el bien común.

Redacción.