[4C]: Cuatro Caminos, epicentro de la guerra entre psicotécnicos por captar clientes

Junto a la Jefatura Provincial de Tráfico de Cuatro Caminos se congrega la mayor concentración de centros médicos de toda Galicia. Están en pie de guerra. La pugna por captar clientes en plena calle hace que sus insistentes comerciales alcancen momentos de tensión y provocación.


Un mundo cercano, psicotécnicos carniceros, una exuberante e impenetrable selva de decenas de centros médicos en el gran edificio amarillo, clientes heridos y perdidos… Todo parece una breve tensión entre ficción y realidad. Si no fuese porque El Momento ha podido encontrar tanta evidencia, el relato parecería tan inventado como las leyendas que todo lugar esconde.

Pero empecemos por el principio

Ha sido gracias a una denuncia popular que hemos podido relatarles a ustedes esta historia con los elementos y el encanto de lo mejor de Indiana Jones. Fue precisamente gracias a una mujer que hemos podido reportar el incidente. Una heroína que físicamente tiene poco que envidiarle a Grace Kelly.

Era un martes 8 de septiembre y mientras que España ya celebraba la vuelta a las aulas, una clienta se encaminaba bajo el sol de septiembre a pedir dos citas en la Avenida Fernández Latorre. Sin embargo, en el patio del edificio, un hombre le estaba esperando para decirle que el psicotécnico ha cambiado de sitio. Así lo relata:

“El mal cuerpo de la mañana porque pensé que me habían estafado: He ido hasta el psicotécnico Cuatro Caminos (en la plaza ídem) a pedir cita. En el patio del edificio (los de Coruña saben) me ha parado un chico. – ¿Vas al psicotécnico? – Sí. – Es que nos hemos cambiado de sitio”.

Es allí, en la acera de enfrente. Ven, que te acompaño. – ¿Y cómo no ponéis un cartel avisando? – Los vecinos no nos dejan. Hemos ido al edificio de enfrente. [En la oficina de entrada]: Psicotécnico Tráfico. – (La mujer) ¿Habéis cambiado el nombre? -Si.

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Como era de esperarse, eventualmente se dio el temido encuentro: la mujer se vio de frente con unos hombres que la estaban engañando. A través de un aparatoso montaje y una hilada historia roban clientes a otros psicotécnicos. Nos afirman que esta es una práctica habitual y conocida en el sector, “se lleva haciendo desde siempre”. Quizás, lo más inverosímil de todo es que éste evento no es el único en una guerra que esconderá tantas historias.

Redacción.